14 Jan
14Jan

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 

Isaías 41:10

En los momentos de adversidad, es fácil sentirnos abrumados y solos. Sin embargo, este versículo de Isaías nos recuerda que no estamos solos en nuestras luchas. Dios promete estar con nosotros, fortaleciéndonos y sosteniéndonos. Su presencia es una fuente constante de fortaleza y apoyo.

La promesa de Dios de estar con nosotros no significa que las dificultades desaparecerán instantáneamente, pero sí asegura que no las enfrentaremos solos. Su fuerza se manifiesta en nuestra debilidad, y Su sostén nos mantiene firmes incluso cuando sentimos que no podemos más.

Este versículo nos invita a confiar en Dios y en Su poder. 

En lugar de dejarnos llevar por el miedo o la desesperación, podemos encontrar consuelo y coraje en Su promesa de estar siempre a nuestro lado. 

La fortaleza de Dios es perfecta y completa, y en ella podemos descansar y encontrar la paz que necesitamos para seguir adelante.

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