17 Aug
17Aug

Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.
Nahúm 1:7

Los tiempos presentes nos llevan a temer y a sentirnos inseguros en cuanto al futuro. Hay incertidumbre en el área profesional e inestabilidad en las relaciones familiares. 

Esos miedos nos hacen perder la confianza y cuando nos damos cuenta, nos hemos dejado enredar por las noticias del mundo como un barco arrastrado por la corriente. La Biblia dice que debemos huir de la apariencia del mal pues nos contamina y cuando reaccionamos, ya nos ha influido. 

En esos momentos debemos decir «basta» y alejarnos de todo lo que nos debilita. Debemos cerrar nuestros oídos a las noticias que no nos edifican. La mejor forma de apartarnos de lo que es negativo es volver nuestra mirada a Dios.

Él es bueno y nuestra alma se tranquiliza en él al recuperar la confianza necesaria para enderezar nuestro camino. Cuando leemos la Palabra de Dios, buscamos refugio en un buen lugar. Y cuando oramos a Dios, sus brazos nos envuelven. Esta relación nos dará confianza, la certeza de que vendrán días mejores y que el Señor estará a nuestro lado.

Nuestro refugio siempre será nuestro Dios.

Cada vez que sientas estar solo solo refúgiate en los brazos del Señor, el te dará consuelo, animo, esperanza y sobre todo te dará la certeza que todo estará bien. 

No te refugies en tu dinero, tu profesión, tus fuerzas o tus amistades; todas esas cosas son efímeras, pero la presencia de Dios es para toda la vida. 

EN DIOS SIEMPRE ENCONTARAS REFUGIO

Nunca estarás abandonado, el único refugio esta en tu Padre Dios; decide ahora, y refúgiate en el.

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