25 Jul
25Jul

No puedes ser fortalecido, si no fijas tus ojos en Cristo, y no puedes fijar tus ojos en Cristo si no renuncias a seguir mirando y deseando al mundo y sus afanes. 

No puedes amar a Dios y a las riquezas; no puedes amar a Dios y la vanidad; no puedes amar a Dios y a tus pasiones; No puedes amar a Dios y al pecado; no puedes amar a Dios y la fornicación; no puedes amar a Dios y el robo; No puedes amar a Dios y al chisme; No puedes amar a Dios y la mentira; por que no puedes amar a Dios y a Satanás… 

La Biblia te exhorta ahora a que renueves las fuerzas de tus manos y de tus rodillas debilitadas, es necesaria, es indispensable fijar la mirada en Jesús, porque él es inicio y el fin de nuestra fe. 

Por que la fuerza del creyente no proviene de la carne, ni de los votos de las asambleas, ni del número de personas que trate de seducir para que me den apoyo, ni de las riquezas, ni del poder sino de Dios. Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:29-31

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