10 Sep
10Sep

Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen. Proverbios 6:23

Algunos días el camino que tienes por delante puede parecer confuso, porque lo que oyes del mundo y de quienes te rodean es muy distinto de lo que Dios dice en Su Palabra. Y como tú y yo estamos influidos por la naturaleza pecaminosa, el camino del mundo siempre parecerá el más fácil y atractivo.

El problema es que si respondes según los principios de este mundo caído, puedes esperar más conflicto, decepción, desilusión y descontento. Y tu camino se volverá aún más oscuro y confuso. Pero si eliges caminar con sabiduría -el camino de Dios-, puedes esperar: satisfacción cuando las circunstancias sean difíciles, valor en medio de la tormenta y confianza en las condiciones más temibles.

¿Por qué? Porque los mandatos del Padre iluminan tu camino, dándote luz incluso en las situaciones más oscuras. El Salmo 119:105 afirma: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. 

Principios como perdonar a tus enemigos, dejar que el Señor libre tus batallas y ser un dador en lugar de un receptor pueden parecer contraintuitivos. Pero puedes estar seguro de que si Dios lo ordena, es bueno, correcto, justo y verdadero. Su Palabra nunca deja de ayudarte a aprovechar las oportunidades, a invertir sabiamente tu tiempo y tus recursos, y a cultivar tus relaciones, siempre para que des a Él, la mayor de las glorias.Lo que elijas hoy determinará las sendas que camines mañana. 

Así que si el camino que tienes por delante te parece confuso, detente y asegúrate de que la ruta que sigues ha sido trazada por el Padre. Si Le buscas, Él promete dirigirte. Así que deja que Sus mandatos iluminen el camino que tienes ante ti y que Su enseñanza sea la luz de tu vida.

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