18 Jul
18Jul

 “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”, y: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Lucas 10:27

Tú agradas a Dios cuando admites que necesitas Su fuerza. Esto te sonará extraño, pero para amar a Dios con toda tu fuerza tienes que admitir que eres débil y que tu fuerza es limitada. Al hacer esto, reconoces que Dios es la verdadera fuente de tu fuerza.

En tu debilidad, Él es tu fortaleza y te haces fuerte cuando dependes totalmente de Dios. Una vez que estés dependiendo totalmente de Dios te darás cuenta que estás haciendo cosas que nunca creíste hacer, por que puedes hacer todo a través de la fortaleza que te da el Padre.

Tomarás pasos de Fe que no creías posibles, y amarás a otros de una manera que no imaginabas, por que Dios te provee su energía y fuerza sobrenatural para hacerlo. Dios es fuerte y quiere que tú lo seas.

Él cambiará las áreas de tu vida que en tus propias fuerzas no lo podrías hacer y transformará aquello que te quebrantó con el fin de usarlo para Su gloria. No tienes por que tomar un paso de fe tú solo, Dios está contigo en cada paso, llenándote con Su fortaleza y gracia, pero sin Dios, es imposible tomar incluso pequeños pasos de fe. 

Dios te pide que tomes un paso de fe a la vez.
Si caminamos 15 minutos por las calles vemos que hay personas durmiendo en el piso junto a las ratas y creo que debemos responder por ellas." A partir de ahora - Dile a Dios que necesitas Su fuerza.

No trates de amar a Dios o a los otros con tu propia fuerza y energía. Jesús hizo énfasis en la necesidad de amar a Dios y a los demás de todo corazón, porque quería que te dieras cuenta que no lo puedes hacer en tus propias fuerzas.

Debes ir a la fortaleza de Dios y pedirle a Él que te ayude a amar a otros, e incluso que te ayude a amarlo a Él. Debes pedirle a Dios que te ayude a dar los primeros pasos de fe que te lleven a cumplir tu propósito en Él.

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