28 Jul
28Jul

Isaías 54:1-3  Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.  Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

Esta palabra tiene  un contexto histórico en un  momento donde Israel esta en un exilió babilónico el pueblo de Dios esta en angustia se encuentra devastados anímicamente han sido aplastado por los gobiernos opresores ,hay angustia hay tristeza en medio de esta pobreza llega la orden de Dios. 

Dios te dice hoy te traigo una palabra de abundancia  una palabra de fertilidad voy a revertir las cosas que te están saliendo mal Dios va Hacer un giro de 80 grados    Yo voy a transformar tu derrotas en victorias.

 Cuando tu estado anímico tiene cambiar declarar de lo que no ves y Dios lo hará La fe en Dios es la que nos permitirá controlar nuestras emociones frente a los problemas que tengamos, ya sean económicos, de trabajo, familiares, de salud, persecuciones por nuestra fe, etc. Recordemos Hebreos 13:5-6 que dice: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.

Ábrete paso en medio de la adversidad pues mientras más grande sea tu destino, más grande será la adversidad que tengas que enfrentar. Mientras más grande sea tu victoria, más fuerte será tu batalla y cuando sientas que ya no puedes con esa prueba, es cuando más estás calificado para salir aprobado. 

Dios usa la adversidad para ensanchar nuestra visión, para que aprendamos a confiar en Él y en Su grandeza. Los éxitos más grandes son los que resuelven los problemas más grandes. Es en los momentos de adversidad que debemos estirar nuestra fe al máximo y es ahí cuando nuestra fe crece y se fortalece. Las pruebas no son para afligirnos, sino para ayudarnos a madurar espiritualmente. Para aprender a confiar y a depender de Dios, para conocerlo más íntimamente, ya que tendremos que representarlo frente a otros.

Es en los momentos de adversidad que nuestro carácter es formado por Dios y Dios saca lo mejor de nosotros. Tú puedes convertir la adversidad en un aliado que te impulse a alcanzar tu destino. Coloquemos nuestra mirada en su grandeza para alabarlo y adorarlo. Recordemos que Dios es más grande que cualquier problema ,adversidad , dificultad más poderoso que cualquier desafío en Dios siempre encontraremos la fortaleza.

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