24 Jul
24Jul

Dios te llama, pero es a ti a quien le corresponde responder. ¡Dios tiene un plan increíble, y Él quiere USARTE! Él quiere salvarte de una vida de pecado e infelicidad, a una vida de verdadera paz y alegría. Él desea prepararte para la eternidad. Quiere usar tu vida para glorificar su nombre. Dios te está llamando. ¡Él te ama y quiere ayudarte! Piensa un poco en ti mismo. Piensa en tus amistades, diversiones, sentimientos, proyectos futuros, pecados, música, hobbys, TV, videojuegos, conversaciones, vicios, sexo… ¿cuáles son las cosas que te están impidiendo seguir el llamado de Dios para tu vida y qué cosas, sí o sí, deberías dejar porque pueden conducirte a la ruina?

“Dejar” no significa volverte “tonto”, “bobo” o “amargado”. Por el contrario, cuanto más lugar le das a Dios en tu vida privada (y pública) más aprendes a disfrutar con libertad de todas las cosas (y personas) que sean sanas y santas. Dios te llamó porque tiene propósitos muy fuertes para ti, pero es necesario que renuncies a todo lo que sea un estorbo entre tú y Él. No son solo los amigos o los lugares a los que asistes las únicas cosas que te puedan estorbar. ¿Y tu manera de pensar? ¿Y las cosas que sientes? Especialmente cuando lo cuestionas a Dios o cuando no quieres obedecerlo en todo. Seguir el llamado de Dios es mucho más que hacer algo en la iglesia, es estar comprometido con Su santidad todos los días de tu vida.
Escuchar el llamado de Dios y seguirlo te abrirá puertas imposibles y te moverá hacia lugares de bendición para tu vida y tus generaciones.

Hay momentos que te vas a quedar solo triste sin salidas en callejones que no tienen luz eso ocurre es para que me busques y te fortalezcas en mi dice el Señor para que pidas oración para que digas, Señor dame la dirección que tengo que hacer Dios no te va a soltar aunque tus fuerzas decaiga hasta el suelo; El dice yo doy fuerza al cansado y multiplico al que no tiene ninguna Abrir tu corazón a Jesús es una decisión donde dejas de vivir por completo por ti mismo y das a Jesús todo el control, como tu Señor y Salvador. 

Es una decisión que cambia tu vida completamente. No necesitas seguir pecando, perder la calma, irritarte u ofenderte. Jesús vino para salvarte, y preparar un camino para salir de todas estas cosas, y Él quiere guiarte en esta fantástica nueva vida paso a paso, si realmente quieres responder su llamado. Dios te ha puesto nombre, te conoce y te llama a servirle. Ha puesto dones en ti, te ha dado talentos, y te llama a desarrollarlos para Su gloria. “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia” 

(1 Pedro 2:9-10).


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