15 Jul
15Jul

Jesús sabía que la abundancia de cosas materiales puede distraernos de lo espiritual. Y por eso también nos advirtió: «De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.» 

(Mateo 19.24)

Observa que no dijo que fuera imposible, sino sólo difícil. Una de las interpretaciones de este pasaje indica que las ciudades antiguas eran amuralladas y las puertas se cerraban cuando bajaba el sol, pero había siempre alguna puerta pequeña que se abría en caso de que alguien llegara en medio de la noche.

A estas puertas pequeñas se les llamaba «ojo de aguja», y a los camellos, que son bastante grandes, bueno … les costaba pasar. Tenían que agacharse para poder entrar, y probablemente lo que Jesús quiso decir es que los ricos deben agachar la cabeza, deben hacerse humildes, para entrar en el reino de Dios

Sea como fuere, la idea es que las riquezas dan a las personas una sensación de poder y de autosuficiencia que dificulta la espiritualidad. Por otra parte, si tu pregunta se refiere a cómo podrás servirle, ¡te aseguro que Dios puede usarte independientemente de la cantidad de dinero que tengasSi no me crees, mira el ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta.

Su influencia y su ejemplo de servicio son reconocidos mundialmente. Sin embargo, se dice que cuando ella llegó a la India, los oficiales de migraciones le preguntaron por el propósito de su viaje, y ella dijo: «Vengo a ayudar a India». Luego le preguntaron cuánto dinero traía. Entonces ella miró dentro de su bolso y respondió: «Tengo tres monedas y tengo a Jesús, ¡puedo hacer cualquier cosa!»

Además, si te fijas, la Biblia está llena de ejemplos de cómo Dios puede usar lo poco que tengas si lo pones en sus manos: el pequeño David con una piedrita, que con la ayuda de Dios logró vencer a un gigante, el niño con unos pocos panes y peces, que fueron multiplicados por Jesús para alimentar a miles, y muchos otros.

Y a lo largo de la historia hay cientos y cientos de ejemplos de personas que lo único que tenían para poner al servicio de Dios eran sus propias vidas … ¡y ni te imaginas todo lo que Dios puede hacer con esto!

Pero entonces, ¿qué pasa si resulta que eres rico? ¿Cómo encaja contigo todo lo que acabo de escribir si perteneces a una familia adinerada? ¡Bueno, por supuesto que esto es algo bueno también! Si el Señor te puso en esa situación, seguro que será para bendecirte y usarte. 


DECLARA QUE DIOS ESTA CON NOSOTROS Y NADIE PODRA DERROTARNOS, NI SIQUIERA EL PROBLEMA QUE ESTAMOS PASANDO.

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