25 Jan
25Jan

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 

Mateo 11:28

Un hombre que conducía su camioneta por un camino rural vio a una mujer que llevaba una carga pesada, así que se detuvo y ofreció llevarla. La mujer le dio las gracias y subió a la parte de atrás.

Al rato, el hombre noto algo extraño: ¡La mujer seguía cargando el peso aunque estaba sentada en el vehículo! Asombrado, le rogo: <<Señora, por favor, deje la carga y descanse. Mi camioneta puede llevarla a usted y sus cosas>>.

¿Qué hacemos nosotros con las cargas de temor, preocupación y ansiedad que solemos acarrear al enfrentar los desafíos de la vida? En vez de descansar en el Señor, a veces, nos comportamos como esa mujer. Jesús declaró: <<Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar>> (Mateo 11:28); sin embargo, me he encontrado llevando cargas que debería dejarle a Él. 

La oración es el medio para entregarle al Señor nuestras cargas. El apóstol Pedro aconseja: <<echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros>>(1 Pedro 5:7). Cuando entendemos que el Señor se interesa por nosotros y aprendemos a confiar en él, podemos descansar y relajarnos. En lugar de agobiarnos con cargas pesadas, podemos dárselas a Él para que las lleve.

La ORACION es el lugar donde las cargas cambian de hombro.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.