09 Feb
09Feb

Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión

Números 14:24

Caleb era una persona <<De todo corazón>>. Con Josué formaron parte del equipo de doce espías que exploraron la tierra prometida. Dijo: <<Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque mas podremos nosotros que ellos>> (Números 13:30). Sin embargo, los otros diez afirmaron que era imposible conquistarla. A pesar de las promesas de Dios, solo vieron obstáculos.

Diez hombres hicieron que el pueblo se desanimara y se quejara contra Dios, y peregrinaron 40 años por el desierto. Pero Caleb nunca se rindió. El Señor declaró: <<Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo lo meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión>> (Num 14:24). Después de 45 años, Dios cumplió su promesa, cuando Caleb, de 85 años, recibió Hebrón <<por cuanto había seguido cumplidamente al Señor Dios de Israel>> (Josué 14:14).

Siglos más tarde, un experto de la ley le preguntó a Jesús: <<Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento>> (Mateo 22:36-38).

Caleb sigue inspirándonos por su confianza en un Dios que merece nuestro amor, confianza, y compromiso de todo corazón.

El COMPROMISO con Cristo es un llamado diario.

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