07 Jul
07Jul

Romanos 8:35-36 

Cada día podemos ver las cosas que nos relata Pablo en el libro de Romanos diciéndonos que la tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada, tiene como objetivo separarnos del amor de Cristo; me llama la atención que el primer enemigo para separarnos del amor de Cristo es la tribulación, y es con lo que mas luchamos todos los días tanto adultos como jóvenes.

Pero en el versículo 37 dice que en frente de todas estas cosas somos MAS QUE VENCEDORES por medio de Cristo que nos amó; así que decláralo en este día SOY MAS QUE VENCEDOR. 

Ante la tribulación MAS QUE VENCEDOR. 

Ante la angustia MAS QUE VENCEDOR.

Ante la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro y la espada MAS QUE VENCEDOR.

Así que no te des por vendido, Date por vencedor porque Dios ya te dio la victoria anhelada, continuando con el versículo 38 y 39, el apóstol nos redacta una lista larga de cosas que también tienen el objetivo de separarnos del amor de Cristo.

Pero añadió en el versículo 39 que no hay cosa creada que nos separe de su amor. No existe ninguna arma forjada que contra ti prospere; date por vencedor ante todas estas cosas o ante lo que estas pasando justo en este mismo momento, tal vez sea algo que nadie mas lo sabe solamente tú, pero recuerda que tu batalla ya fue arreglada por Dios y te ha concedido la victoria.

En estos últimos días hemos escuchado malas noticias sobre el fenómeno del niño, matanzas, robos, violaciones, secuestros, entre otros, pero no te preocupes ni tires la toalla, solo confía en que Dios ya te ha hecho un vencedor.

 Las circunstancias no son para toda la vida, ni el proceso que pasas; por eso solo cree que ya tienes la victoria y nada absolutamente nada ni nadie puede separarte de ese amor inigualable de Dios.

 Tal vez piensas que muchos jóvenes, adultos o niños ya se han separado de su amor, pero déjame decirte que no es así, porque todo aquel a quien Dios ama ni el enemigo lo puede separar de ese amor, verás que muy pronto regresará a la Casa del Padre, porque a pesar que nuestros pecados nos alejen de él es su amor que nos une y nos mantiene en pie.

No olvides que eres un vencedor. Dios te ha dado la victoria y no solo para ti, sino que también para tu familia, tus hijos, tus nietos, tu barrio, tu ciudad, tu nación y aun para el mundo entero, y esa victoria te seguirá a ti, tus hijos, nietos y hasta tu 4ta generación.


ALZA TU VOZ y declara hoy y dile a la muerte, a tu pasado, a tus problemas, a las angustias, a la crisis, a tu enfermedad, que por Cristo hoy SOY MAS QUE VENCEDOR.



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