05 Sep
05Sep

Oh Dios y Salvador nuestro,
por la gloria de tu nombre, ayúdanos;
por tu nombre, líbranos y perdona nuestros pecados.
Salmo 79:9
 

Cuando nos sentimos totalmente desesperados, carentes de auxilio y socorro, es bueno recordar que la ayuda que necesitamos ya viene de camino.

¡Dios es nuestro protector! Él nos libra de este mundo y sus horrores.

Él calma nuestro corazón de todos los temores y angustias. Él da la orden a sus ángeles para que nos libren y nos ayuden para su gloria y loor.

Aunque muchas veces nos servimos de los recursos de esta tierra nuestra confianza no está puesta en ellos. 

Confiamos en la Roca eterna e inamovible que es Cristo

¡Dios es fiel! Él nos sustentará aun cuando parezca que todo el mundo se desmorona. Él es el verdadero socorro, es abrigo seguro en la tormenta. 

¡Confía en su Palabra de todo corazón! ¡Dios es bueno, no te abandonará!

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